
OSWALDO: - Cantos de sirena ma han hecho subir y regresar a mi antiguo desván donde tantas moches pase cuando era un niño. Hacia mucho tiempo que no subía a contemplar desgastados objetos que la vida me ha obligado a ir guardando y olvidadando en este diminuto cuartucho. Objetos que ahora mas que materiales son parte de sensaciones, tactos y olores de antaño.
Derepent, un resplandor ha dejado mi vista fija en un claro y brillante vació que me ha hecho percatarme del viejo espejo que preside el desvám.Colgado enfrente de mi refleja toda la habitación alumbrado por los rayos del madrugador sol de verano.
Miro, observo a través de ese espejo antiguo, viejo, oscurecido por los años,devorado por las finas hebras de la seda de una pequeña araña. El polvo, que recubre sus antiguas formas, le han matado su plateado brillo, ha ocultado rincones inhóspitos, pasajes prohibidos de mi vida. Ha convertido mi memoria en un enrevesado laberinto, en un vertedero de pensamientos.

A través de los refljos de ese oscuro cristal, observo viejos retratos que colgados en sus inmensas paredes de mármol, decoral una habitación de sueños. Sueños que en su mayoria se fueron olvidando y convirtiendose en simples borradores de planes, escondidos debajo de cientos de pilas de papeles. Cada retrato me evoca un recuerdo, ana situación, un lugar, un lamento, una persona, un amigo, un amor, un feliz momento,un corazon roto que ahora se revela de nuevo a mi mente tras cataratas de sensaciones.
Cuando veo ese viejo espejo, el tiempo se detiene; mi cuerpo se queda quieto y entonces , un sin fin de sombras y tinieblas se convierten en imágenes, en un recuerdo que me rodea, se escenifica entorno a mi persona, la cual inmóvil, rie y llora, se asusta y se inunda de felicidad, odia y se enamora al recordar aquellas imégenes enterradas bajo grandes capas de polvo, el tiempo que no se quiere volver a recordar y por un sin fin de nuevos y aparentes felices momentos, nuevas personas que entran en tu vida y decisiones que hacen elegir un camino u otro.
La tristeza y ala alegría se abrazan en uan sola sensación que me encadena y me ahoga, que me transforma en un estallido de sentimientos olvidados, perdidos en esos rincones, caminos y pasajes ocultos por el olvido de los años oscuros.
Un instante , un reflejo, una mirada a un antiguo oespejo y un pequeño gran recuerdo me hacen descubrir reacciones que se entrelazan, me desvelan la verdad y lo que realmente ocurrió y que no fui capaz de ver en el preciso y necesario instante.
Reflejos de vida, fulgores que se convierten en hermosos recuerdos que te hacen comprender que tu existencia fue mucho más de lo que tu pensabas, donde los pequeños detalles, que no se tuvieron nunca en cuenta, se giran para volverse grandes, pesadas decisiones de las que sacar útiles enseñanzas; que las verdaderas amistades aparecieron cuando menos lo merecías.
Todo lo que prometieron y te pintaron como un hermosis lienzo en el que se veia reflejado "El Eden" solo fue un espejismo, meros trazos en blanco y negro de un boceto de algo que mas se parecía al infierno y qu e en realidad tuvistes que pensar y pintarlo tu mismo, buscar y emplear mucho esfuerzo y tiempo para encontrar algo que te describieron tan , tan facil que, al final fue una odisea el conseguir un pequeñésimo pedazo de ese maravilloso "Eden", ese utópico sueño en el que la vida era perfecta.
Y al esconderse el sol, los reflejos y los recuerdos se desvanecen, se convierten en sombras, en tinieblas. La vida se termina y el alma solo esoera otro amanecer para que los rayos de aquel sol de verano, que tanto disfrutamos de jovenes, alumbre con su clara luz dorada para poder volver a verse reflejado en ese antiguo espejo.

1 comentario:
La vida se termina y el alma solo esoera otro amanecer para que los rayos de aquel sol de verano, que tanto disfrutamos de jovenes, alumbre con su clara luz dorada para poder volver a verse reflejado......q me ha gustado este escrito niño q entre fantasia tiene mucho de cierto...un abrazo y ojalá sigas escribiendo igual d bonito como lo haces. kien t kiere. Ninaº-
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